Francisco Fullana no se limita a interpretar el repertorio para violín; su trabajo es una exploración profunda de la música como lenguaje, cultura y memoria viva. Mallorquín de nacimiento y ciudadano dual en Estados Unidos, su carrera está marcada por su herencia hispana y una curiosidad que lo lleva a abordar cada obra con una mentalidad de "actor de método".

Para Fullana, aprender una partitura implica un proceso de inmersión total que a menudo trasciende el estudio: desde investigar los rituales de las cocinas venecianas para comprender a Vivaldi, hasta convivir con comunidades indígenas en Latinoamérica para descifrar a Ginastera a través de la literatura de Borges. Incluso, su compromiso con el Fandango de Arturo Márquez le llevó a aprender espeleobuceo para explorar los cenotes del Yucatán, buscando en esos portales mayas la clave mística de la obra.


Esta búsqueda de la verdad sonora se apoya en una formación académica de primer nivel, iniciada en el Real Conservatorio Superior de Madrid y culminada en The Juilliard School de Nueva York. Durante este trayecto, la violinista Midori fue una mentora determinante, influyendo no solo en su técnica, sino en los valores artísticos que hoy definen su trayectoria. Además, su interpretación está atravesada por una sinestesia innata que le permite vincular el sonido con colores y texturas, una cualidad ligada a su memoria familiar y a la influencia de su abuelo, el artista visual Gabriel Fullana. Bajo esta óptica, cada actuación se convierte en un ejercicio de reconstrucción de paisajes internos y vivencias personales.


Su proyección internacional ha sido avalada por distinciones como el Avery Fisher Career Grant y el Premio Khaledi, además de su nombramiento como artista de la Chamber Music Society del Lincoln Center. La crítica ha destacado unánimemente su presencia escénica; mientras BBC Music Magazine resalta su capacidad para unir la calidez de Itzhak Perlman con la elegancia de Henryk Szeryng, el Chicago Classical Review alaba su frescura interpretativa y su dominio técnico. Este reconocimiento se traduce también en un éxito digital masivo, con más de 10 millones de reproducciones en plataformas como Spotify y Apple Music.

Como solista, Fullana ha colaborado con directores de la talla de Gustavo Dudamel, Sir Colin Davis, Hans Graf y Christoph Poppen. Su actividad le ha llevado a los escenarios de orquestas como las de Utah, Buffalo, Phoenix e Indianápolis, así como a la RTVE, la Orquesta de Castilla y León, la Münchner Rundfunk Orchester y la Sinfónica de Aachen. Destaca también su estrecha relación con la interpretación histórica junto a Apollo’s Fire y su directora Jeannette Sorrell; su grabación de Las Cuatro Estaciones fue seleccionada por The Times como uno de los diez mejores álbumes del año. Actualmente, su agenda incluye proyectos de gran envergadura, como el estreno del nuevo concierto de Juan Pablo Contreras y un álbum junto a Carlos Miguel Prieto y la Sinfónica de Minería que une a Ginastera con la Symphonie Espagnole de Lalo.


Más allá del escenario convencional, Francisco ejerce una activa labor como comisario y gestor cultural. En la próxima temporada, diseñará programas multisensoriales para The Frick Collection —en diálogo con la obra de Goya— y para el Brooklyn Botanic Garden. Actualmente, compagina su labor como Asesor Artístico de la Chamber Orchestra of Philadelphia y Director del 210 Festival en Texas con un profundo compromiso social a través de su Fundación Fortissimo, dedicada al desarrollo de jóvenes músicos latinos.


En cada proyecto le acompaña su socia más cercana: la "Mary Portman", un Guarneri del Gesù de 1735 (ex-Kreisler) cedido por la Stradivari Society de Chicago. A "Miss Mary", como se le conoce, no la trata como una reliquia del pasado, sino como una compañera de viaje viva y vibrante cuya voz sigue evolucionando en cada nota.

  • "El intrépido 'violinista del diablo' balear ... "

    - Tagesspiegel -

  • " ... Si tienen la posibilidad de escuchar en directo a Fullana, no la desaprovechen."

    - Revista Ritmo -

  • " ... Un talento asombroso ... "

    - Gustavo Dudamel -

  • " ... no es un músico que va a dar mucho que hablar, sino que ya está consolidado como un gran violinista."

    - Revista Ritmo -

  • "Un joven gran violinista español que revela clase y virtuosismo..."

    - Levante-EMV -